Desde ConComfort queremos expresar nuestra solidaridad con todas las personas y familias afectadas por los recientes sismos en Colombia. 🤎
Momentos como estos nos recuerdan la importancia de estar preparados, no solo para protegernos nosotros, sino también a los animales que dependen de nuestro cuidado.
Los caballos pueden asustarse y reaccionar de manera impredecible ante movimientos fuertes, ruidos, objetos que caen o cambios repentinos en su entorno. Tener un plan antes de una emergencia puede hacer una gran diferencia.

Antes de un sismo: la preparación es clave
Ten un plan de emergencia. Define previamente cómo evacuarías a tus caballos, qué rutas utilizarías y a qué lugar seguro podrías llevarlos si las pesebreras o instalaciones resultan afectadas.
Mantén las salidas despejadas. Las rutas de evacuación deben estar libres de obstáculos y ser conocidas por todas las personas que trabajan o permanecen habitualmente en el lugar.
Identifica a cada caballo. Conserva fotografías recientes, documentos e información que permitan identificarlo. También puedes considerar métodos permanentes como el microchip.
Prepara un kit de emergencia equino con elementos básicos como:
- Botiquín de primeros auxilios.
- Cabestros y cuerdas adicionales.
- Linterna y baterías.
- Agua y alimento para varios días.
- Medicamentos necesarios.
- Información de contacto del veterinario.
- Copias de documentos e identificación de los caballos.
Durante el sismo
La prioridad es proteger la vida humana y evitar exponerse innecesariamente.
Un caballo asustado puede reaccionar de manera impredecible, incluso si normalmente es tranquilo. No intentes controlarlo o trasladarlo si hacerlo representa un riesgo para ti.
Evita permanecer cerca de estructuras, muros, techos, postes, árboles u objetos que puedan caer.
Cuando el movimiento termine y sea seguro hacerlo, evalúa el estado de las instalaciones antes de acercarte o movilizar a los animales.

Después del sismo
Revisa a cada caballo cuidadosamente. Busca heridas, inflamación, sangrado, cojera o cambios importantes en su comportamiento.
Inspecciona las instalaciones. Verifica cercas, pesebreras, puertas, techos y zonas de tránsito antes de volver a utilizarlas.
Ten cuidado con cables eléctricos, vidrios, estructuras inestables y escombros.
Si encuentras una lesión o notas un comportamiento fuera de lo habitual, contacta a tu médico veterinario antes de realizar procedimientos que puedan empeorar la situación.
También es importante estar preparado para posibles réplicas y mantener despejadas las rutas de evacuación.

Prepararnos también es una forma de cuidarlos
No podemos saber cuándo ocurrirá una emergencia, pero sí podemos decidir qué tan preparados estaremos para enfrentarla.
Tener un protocolo, conocer nuestras instalaciones y contar con los elementos necesarios puede ayudarnos a actuar con mayor seguridad cuando cada minuto cuenta.
En ConComfort creemos que cuidar de nuestros caballos también significa anticiparnos a aquello que puede poner en riesgo su bienestar. 🐴
